Y el conductor del bus no para de hablar
30 Diciembre, Algún
lugar entre Ciego de Ávila y Camagüey
Anoche estuvimos a un tris de quedarnos sin cenar.
Terminamos las transmisiones blogueras a las 9:30 y nos encaminamos hacia un italiano que
le habíamos echado la vista.
- Nooooo cerramos a las 9:30, seguimos periplo ya sin exigir
tipo de cocina, todo cerrado o cerrando. Solución, al mismo hotel de las
fuentes y las plantas. Acabamos de cerrar pero déjeme que le llame al hotel
Plaza que es de la misma organización y allí hoy tienen unos grupos y seguro
que todavía están trabajando. Así fue, nos atendieron y estuvimos rodeados de
una representación de varios países de Europa.
Antes de salir de casa de Tania le pido la receta del Mojito
Macerar hierba buena con el jugo de ½ limón, una cucharada
de azúcar, 2-3 cubitos de hielo, 5 cl. de ron añejo y agua con gas.
En la comodidad del viaje
Central de Omnibus, hemos llegado una hora antes que llegue
el camión. Nada mas llegar, me cobran y me dan mi billete. Para que bus es,
para las 11:20 o el de las 11:50? Pregunto.
-
Para el primero señor.
Huy!!!!!, el otro día
les cobraban al llegar el bus y saber que había sitio disponible. Será que hoy
se pudieron comunicar con la ciudad anterior.
Están televisando el R. Madrid Vs. R. Sociedad en un
televisor a colores verde oscuro botella de sidra y rosa. El relator es pausado
y habla lo justo, dejando incluso momentos de silencio. Me gusta, que sosiego
ver un partido sin sentirme hostigado por una voz gritona que me hace creer que
debo ver emoción donde no la hay.
Alta definición y colores pasados por filtro LSD
En la puerta de la sala de espera hay un cartel de la
Compañía Viazul……..fotos de dos ciudades coloniales y la leyenda
“Usted pone el destino y nosotros ponemos la exclusividad”.
“Usted pone el destino y nosotros ponemos la exclusividad”.
Foto de la sala de
espera y lo que se avecina, que verdaderamente fue muy exclusivo.
Se acerca el momento pseudo
surrealista
Llega el bus de las 11:20, llaman a dos españoles del At de
Madrid, los suben y nos dice que el bus
esta lleno y que hay que esperar al siguiente que viene desde la Habana, pero
ahora llamo yo al conductor y le pregunto cuantos espacios trae disponibles.
Pasea, sale de la sala, entra, vuelve a salir pero no le veo
llamar a nadie.
Al cabo de varios paseos, míos y de el, le vuelvo a
preguntar.
-
Si, Si ahora mismo llamo.
Ahora sale al patio de andenes, yo ya no le quito la vista
de encima. En vez de hablar por tel, habla con un taxista.
Por fin vuelve y nos dice a los que esperamos que el bus de
la Habana viene lleno.
Pido la devolución , me dan mi dinero y salgo a buscar un
taxi. Me hecha el ojo el mismo con el que hablaba el responsable de Viazul y se
me acerca pero antes que abra la boca le digo:
-
Yo se que usted sabe que yo necesito un taxi. Se
sonríe, Cuanto por llevarnos a Camagüey.
-
Cuantos son ustedes?
-
Dos, mi esposa y yo
Pone cara de disgusto y me dice, no yo no hago ese viaje
hoy, trabajo mucho todo el año y no pienso trabajar hasta el día 4.
Ahora no entiendo nada.¿ si no va a trabajar que hace con el
taxi en la terminal de ómnibus?
-
Se lo decía por si llega algún compañero que
quiera el servicio.
-
Gracias, pero como llevo ya mucho tiempo
esperando mejor me voy yo a buscar a ver si ese compañero suyo anda por aquí
y nos podemos ir cuanto antes
Ahora es de nuevo el responsable de Viazul que me dice que
me espere que va a volver a llamar al conductor del bus que viene en camino.
La exclusividad de Viazul
A cada novedad, me acercaba a Eva que leía plácidamente su
novela con los piés apoyados en la maleta y le contaba. Ella con cada nueva
acrecentaba su cara de What?
Vemos venir a Mr. responsable con el tel en la oreja, para mi
que finge que habla, nos reúne a una
familia de cubanos de 5 miembros y a nosotros y dice, acabo de recibir noticias
del bus de Habana que hay dos espacios y son para estos señores, señalándonos a
notros dos, que llevan aquí desde ayer ¿ Cómo, que yo estoy aquí desde ayer? ¿Y como es que yo no sabía nada?
Los otros despotrican, mientan contra todos los santos de la
revolución y se van.
Me vuelven a cobrar , me dan el antiguo billete y me
adelanta la noticia mala
-
Eso si, viene retrasadito, pasado la una estará
aquí.
Mi pregunta es pasada la una puede ser 13:01 ó 13:59
Como ya anticipaba, las 13:01 y no llega. Las 13:15 y
tampoco se ve ninguna polvareda a lo lejos que anuncie la llegada del
“Esperado”.
Llegó a las 13:30.
Al no saber las costumbres de estos buses de largo trayecto,
nos hemos bebido dos cervezas y un saco de plátano frito en finas rodajas. A la
hora de ir subidos nos enteramos que hay para para comer en forma en
restaurante .
El lugar es un jardín salvaje, pasamos la zona de comedor y
nos vamos al bar donde ofrecen Piña colada o Mixto ( piña, papaya y guayaba)
con Shorrrito de ron.
Uno quiere dejar el alcohol pero no le dejan.
Y tanto la vida como el viaje continúan y llegamos por fin,
tras 5 horas y media para 200 km a la ciudad de Camagüey. Ya oscureció, se
amontonan a la salida los ofrecedores de transporte, acuerdo con uno la
transportación hasta la Independencia 251, casa de Dalgis.
A medio camino mi bicitaxi sse encuentra con un amigo en
bici, se ponen a hablar y el nuevo pregunta de donde somos, mexicanos,
contestamos, que si es la primera vez y blablablá….
Al llegar unos macetones nos impiden llegar así que cruzamos
la pequeña plaza Maceo arrastrando las maletas. Me dispongo a tocar cuando
llega un tipo con llave en la mano y en ese momento abren la puerta, se queda
plantado dándome la espalda, grita algo a alguien que está en el piso de arriba
y cuando voy a tocar el timbre me da un manazo , me impide tocar y me pregunta
-
Que tu quieres?, Yo vivo aquí
-
Tocar el timbre de Dalgis
-
Yo soy su hijo, que tu quieres
Con acopio de paciencia le digo
que tenemos una habitación contratada con ella.
-
- Ah Ustedes son los mexicanos. Un turista tuvo un
problema y se ha tenido que quedar una noche mas y les hemos contratado una casa
a 200 m de aquí.
-
Nos miramos Evita y yo con cara de fastidio.
Seguimos arrastrando la maleta, cruzamos una plaza mas
grande, pasamos frente a la catedral.
Me he quedado enrabietado con el manazo y principalmente con
las formas, siempre han sido muy considerados y educados y en eso oigo atrás de
mi que alguien le pregunta a Eva si ella es Eva la Mexicana. Me giro, un señor
en bermudas y chanclas está hablando con ella, me vuelvo a buscar al supuesto
hijo de Dalgis….por arte de magia ha desaparecido.
Conclusión y explicación del timo del negro que dice yo vivo
aquí.
Entre el bicitaxio y el otro nos sacan información, mientras
pagamos y bajamos maletas, el dde la bici ya se ha despedido y le pasa la
información al supuesto hijo de Dalgis que en cuanto nos ve venir y con
precisión medida llega a la puerta con llave en mano milésimas antes que yo.
Nos envuelve con su
historia, caemos y se te llevan a otra casa que les paga la mitad de la
estancia. Es decir si pagas por 1,2 3 días, ellos se llevan la mitad. Con
nosotros se jodieron y de paso nos enseñaron a no confiar en los hijos negros
de matrimonios blancos.
Nos pusimos a platicarlo con ellos muy divertidos y nos
contaron que los jineteros están como tiburones y hay que estar muy atentos y
mandar a ser posible alguien de confianza a recoger a los pasajeros a la
estación para que no les vuelen a los clientes.
Cenita y de cabeza a la Casa de la Trova. Sentándonos la
banda se arranca con Son para un Sonero, de Adalberto Álvarez, Que manera de
quererte de Albita, al siguiente sorbo de mojito ya estaban tocando Que rico
Chachacha seguido de vacilón que rico vacilón, con los últimos estertores de la
bebida nos movimos al ritmo de Pachito Eché……¡¡¡¡¡ Vaya Gossssadera!!!!! Y se
formó la rebambaramba. Por cierto había un joven de camisa roja que bailaba
como el Fred Astaire del oriente cubano.




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