Frase muy sabia
Día 18 dic.
Anoche salimos de casa sobre las 7 y anduvimos un paseo ya
muy trillado, de magaly´s al Habana Libre. Otra nueva experiencia nocturna de
conexión en la calle. Para los no iniciados es bastante extraño tener que salir
a la calle con tus implementos cibernéticos a la caza de la señal de Etecsa (
empresa telefónica cubana), para nosotros, ya expertos cazadores de la misma,
es la aventura diaria.
Una vez cumplida nuestra misión, y al estar cerca del Habana
Libre, nos tomamos un ron blanco con un hielito en sus jardines, ayer un
remanso de paz y hoy que los queremos disfrutar, un jaleo discotequero que sale
de un lateral del jardín. No somos los únicos sorprendidos y molestos. Nos
movemos hacia un extremo del jardín con nuestros vasos donde el ruido se atenúa
con la distancia y así disfrutamos de esta bebida a la que no somos muy
aficionados, preferimos los destilados de grano a los de caña, pero que a buen
seguro y al terminar el viaje seremos expertos.
Hay que cenar y no sabemos donde……- Mira!!!! Paladar Los
Amigos, la guía lo pone muy bien.
Lo que no avisa la guía es que la temperatura imperante en
el interior es especial para pingüinos abrigados. Pedimos, si es posible, que
suban la temperatura, nos miran raro, no me contestan pero hace un gesto con la
cabeza incomprensible, podía significar que si o que no.
Cinco minutos después supe lo que había querido comunicarme.
Nos levantamos y nos fuimos hacia latitudes más cálidas, las cuales encontramos
en “ La Cocina de Esteban”, un chalet con mesas en el porche y el jardín. La
noche era perfecta hasta que paró un taxi al otro lado de la verja y al arrancar
nos dejó unas cuantas toneladas de anhídridos, nitritos y nitratos que
perfumaron el ambiente como también lo hacen en otras ocasiones los jazmines.
Por suerte para nuestra Psique, nos tomamos todo bastante a
la ligera y preferimos que los inconvenientes no nublen las buenas experiencias
que los viajes siempre traen, lo cual no es óbice para cagarnos en los muertos
de los contaminadores.
Ya es hoy, 19, viernes y un taxi viene a por nosotros para
trasladarnos a Viñales. Hemos adelantado el viaje, La Habana ya había dado todo
de sí por esta ocasión. El taxi lo compartimos con una pareja de holandeses. Yo
me siento delante con Moises, el conductor y nos pasamos charlando las dos
horas del viaje. Muy pro revolución no es. Encontró esta furgoneta Mercedes con
650,000 km y antes que la destruyeran se la llevó a su casa y poco a poco la ha
estado reconstruyendo y con eso se gana la vida.
Ya estamos acomodados en el Arrendador Divisa, así se llaman
las casas que alquilan cuartos, Casa Pitín y Juana. La decoración es
psicodélica como muestra la foto.
Una ancha avenida que hace las veces de carretera y una fila
de casas a cada lado a lo largo de unos 2 km, conforman este pueblo de Viñales.
Las casas se ven bien pintadas, arregladas y se nota que hay mucha actividad
alrededor del café, el tabaco y el turismo. Hay que señalar que este es un
turismo mochilero de viajeros dispuestos a caminar el valle o bien recorrerlo
en bici o a caballo.
Impera una tranquilidad que no habíamos sentido en mucho
tiempo, solo las anillas de los botes de
cerveza rompen el silencio.
En la casa de Tomás, donde comemos, hay ensayando un grupo
que interpreta canciones de Ñico Saquito Y de Los Guaracheros de Oriente. ¡¡¡¡¡
Mira vos que bien, Música gratis!!!!
Día 18 dic.
Anoche salimos de casa sobre las 7 y anduvimos un paseo ya
muy trillado, de magaly´s al Habana Libre. Otra nueva experiencia nocturna de
conexión en la calle. Para los no iniciados es bastante extraño tener que salir
a la calle con tus implementos cibernéticos a la caza de la señal de Etecsa (
empresa telefónica cubana), para nosotros, ya expertos cazadores de la misma,
es la aventura diaria.
Una vez cumplida nuestra misión, y al estar cerca del Habana
Libre, nos tomamos un ron blanco con un hielito en sus jardines, ayer un
remanso de paz y hoy que los queremos disfrutar, un jaleo discotequero que sale
de un lateral del jardín. No somos los únicos sorprendidos y molestos. Nos
movemos hacia un extremo del jardín con nuestros vasos donde el ruido se atenúa
con la distancia y así disfrutamos de esta bebida a la que no somos muy
aficionados, preferimos los destilados de grano a los de caña, pero que a buen
seguro y al terminar el viaje seremos expertos.
Hay que cenar y no sabemos donde……- Mira!!!! Paladar Los
Amigos, la guía lo pone muy bien.
Lo que no avisa la guía es que la temperatura imperante en
el interior es especial para pingüinos abrigados. Pedimos, si es posible, que
suban la temperatura, nos miran raro, no me contestan pero hace un gesto con la
cabeza incomprensible, podía significar que si o que no.
Cinco minutos después supe lo que había querido comunicarme.
Nos levantamos y nos fuimos hacia latitudes más cálidas, las cuales encontramos
en “ La Cocina de Esteban”, un chalet con mesas en el porche y el jardín. La
noche era perfecta hasta que paró un taxi al otro lado de la verja y al arrancar
nos dejó unas cuantas toneladas de anhídridos, nitritos y nitratos que
perfumaron el ambiente como también lo hacen en otras ocasiones los jazmines.
Aunque parezca que va a leña, el combustible es diesel
Por suerte para nuestra Psique, nos tomamos todo bastante a la ligera y preferimos que los inconvenientes no nublen las buenas experiencias que los viajes siempre traen, lo cual no es óbice para cagarnos en los muertos de los contaminadores.
Por suerte para nuestra Psique, nos tomamos todo bastante a la ligera y preferimos que los inconvenientes no nublen las buenas experiencias que los viajes siempre traen, lo cual no es óbice para cagarnos en los muertos de los contaminadores.
Ya es hoy, 19, viernes y un taxi viene a por nosotros para
trasladarnos a Viñales. Hemos adelantado el viaje, La Habana ya había dado todo
de sí por esta ocasión. El taxi lo compartimos con una pareja de holandeses. Yo
me siento delante con Moises, el conductor y nos pasamos charlando las dos
horas del viaje. Muy pro revolución no es. Encontró esta furgoneta Mercedes con
650,000 km y antes que la destruyeran se la llevó a su casa y poco a poco la ha
estado reconstruyendo y con eso se gana la vida.
Ya estamos acomodados en el Arrendador Divisa, así se llaman
las casas que alquilan cuartos, Casa Pitín y Juana. La decoración es
psicodélica como muestra la foto.
Valle de Viñales
Habitacion para las 3 próximas noches
Una ancha avenida que hace las veces de carretera y una fila
de casas a cada lado a lo largo de unos 2 km, conforman este pueblo de Viñales.
Las casas se ven bien pintadas, arregladas y se nota que hay mucha actividad
alrededor del café, el tabaco y el turismo. Hay que señalar que este es un
turismo mochilero de viajeros dispuestos a caminar el valle o bien recorrerlo
en bici o a caballo.
Impera una tranquilidad que no habíamos sentido en mucho
tiempo, solo las anillas de los botes de
cerveza rompen el silencio.
En la casa de Tomás, donde comemos, hay ensayando un grupo
que interpreta canciones de Ñico Saquito Y de Los Guaracheros de Oriente. ¡¡¡¡¡
Mira vos que bien, Música gratis!!!!
No se que fiesta será hoy o que simplemente es viernes pero en la plaza del pueblo hay dos escenarios y dos grupos turnándose
Casa Tomás






